Desde inicios del año 2004, un grupo de dominicanos, fruto de la preocupación por el proceso de deterioro de los valores y ante la ausencia de un liderazgo responsable y con sentido patriótico en el ámbito de la política, iniciamos la gestación de lo que hoy es el Centro Juan XXIII. A partir de ese momento nos dedicamos a darle forma a los detalles: el programa de formación, la estructura orgánica, etc. y al final de ese proceso, concluímos con el lanzamiento formal del Centro en agosto del año 2005.
A partir de ese momento se inició un programa de formación y como resultado hoy tenemos una estructura formada por cuatro núcleos cuya principal misión en estos momentos es la expansión del proyecto.
El Centro Juan XXIII no es un centro religioso. Es una organización que persigue transformar la conciencia política de nuestra sociedad mediante la formación y organización de dominicanos y dominicanas para insertarlos en los estamentos de decisión y poder político. Persigue también la divulgación responsable de propuestas concretas, encaminadas a crear una sociedad más humana y más justa.
El Centro Juan XXIII no es un partido político. Es una organización que lucha por lograr que los que nos gobiernan nos gobiernen bien.
El Centro Juan XXIII no es una peña política ni de intelectuales. Es un espacio de reflexión con vocación de opinión pública y de presión política.
ENTONCES, PORQUE EL NOMBRE DE JUAN XXIII?
Al momento de darle un nombre al Centro, decidimos nombrarlo Juan XXIII porque no fue solamente un gran Papa para la Iglesia Católica, sino que más aún, fue un gran pensador y visionario, que trató de modificar algunas de las estructuras de poder que dominaban el aspecto político y económico de la Iglesia.
El Centro Juan XXIII es ecuménico y por tanto caben todos los buenos dominicanos, definiendo a los buenos dominicanos como aquellos capaces de anteponer el bien común a sus intereses particulares, los valores éticos a los afectos personales.
El Centro Juan XXIII pone el acento en El Ser Humano, y No es El Capital el importante, no es El Mercado el importante, no es El Trabajo el importante, no es El Estado el importante, no es El Partido el importante.
NUESTRO COMPROMISO
Inspirados en el ejemplo de los Padres de la Patria, nos comprometemos a luchar por el establecimiento de una República Dominicana en donde impere la justicia, la honestidad, la solidaridad y el respeto a la ley; donde cada ciudadano encuentre un espacio sano y seguro que le permita y le promueva su progreso, en base al trabajo y a la cooperación de las instituciones del Estado, en donde la propiedad sea un elemento de promoción humana con responsabilidad social.
Trabajaremos en la formación y organización de los conciudadanos en los valores patrios y cristianos, rechazando todas las actitudes egoístas y antipatrióticas que se desarrollen en nuestro entorno, promoviendo en todo momento, el bien común por encima de los intereses personales.